miércoles, 6 de abril de 2016

Cosa Nueva ¡Qué emoción!

Emocionada, emocionada!

Hoy tiene que ser el comienzo de una vida nueva. Tengo fe!

Después de estar este tiempito escribiendo en este blog, sintiéndome masacrada y en la sesión de torturas, rebelde total a este sentir, me he decidido por fin a convocar a las familias.

La propuesta fue esta:

Desde hace ya 3 años que trabajo en esta escuela y no hay año que no sienta que a una parte importante de nuestros alumnos, le he quedado debiendo mucho.
Simplemente no puedo llegar.
Se acaba el día y no me pude arrimar al cuaderno/ carpeta de este y este otro alumno. Llega fin de año y al pensar en cada uno de ellos me doy cuenta de que con muchos hice más de lo posible y que con otros no llegué. Que mantuve, seguro. Que no empeoraron. Pero que un 10% más se podrían haber llevado.

Las mamás hablan lo que hacen en sus casas con sus hijos y de cómo les ayudan. Obvio que sí, por eso están en la reunión. Porque están. Pero qué pasa con todos los otros nenes que no tienen esa suerte?

Les comento que del 100% de los alumnos, tengo 25% que las mamás están. Están atrás, les leen, les hablan, los contienen, les ayudan a superar sus problemas. Entonces ese 25% está cada vez mejor y mejoran y est´na mejor y vuelven a mejorar y siguen mejor. Exponencialmente.
El otro 75% recibe sólo lo que la escuela les puede ofrecer. Es este poquito, entonces mejoran, pero este poquito. Y al final mejoraron, pero en 3 meses lo que los demás mejoraron 1 semana.

Entonces la brecha es tan irreconciliable que quedamos en cero. Porque la maestra hace esperar a ese 25% . Son chicos y chicas que a la primera hora de la mañana cuando estamos poniendo el día, tienen que esperar a que el otro 75% entienda que Marzo no es un día de la semana.
Esperan que los demás entiendan que hay que hacer silencio y que ahí viene la explicación.
Esperan que se les corrija porque la maestra está ocupada explicando por vez número n al resto lo que hay que hacer.

Es un abuso a su paciencia.
Aparece el tema de la conducta.
Las mamás piensan que tienen que venir las mamás de los nenes que se portan mal.

Les explico que los nenes vienen así de la casa entonces si viene la mamá a la escuela, ese nene recibe más de lo mismo. Más de eso que está mal. Que sí, que convocamos a esas mamás pero no como un castigo.

Así hablando, hablando, las mamás dicen:
 TENEMOS QUE HACER QUE APRENDAN A LEER. QUE EN 3RO SE ALFABETICEN, QUE TODOS APRENDAN.

No puedo explicar mi emoción.
"Tenemos que hacer" dijeron.

No dijeron "por qué la maestra no hace esto aquello o lo otro"
No dijeron "que saquen de la escuela a tal y tal nene"

Se involucraron, vieron que ellas tenían el problema. Y que el bien común, es el bien de todxs!

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